


El personal masculino se ha quedado claramente por debajo en este terreno. ¡ Hay que cuidar ese aspecto ¡, que no todo en la vida es beber........





De momento este es el tema mejor "colocado" para sonar reiteradamente a bordo del Argos este verano.
Por cierto hay "loro" nuevo, ¡aínda mais potente ¡
Mientras el perito supuestamente buscaba quien arreglase el barco por 4 duros, nos recomendó no moverlo de Sanxenxo para que algún taller de la zona presupuestase, evitando que lo trasladásemos a Sada para su reparación (como puede acreditar Cadenote, que ya tenía contratado al transportista).
Llegamos así al segundo siniestro, el 8 de Octubre, fecha en que en medio de un “temporal” y según nos informa el personal de Nauta Sanxenxo S.L., el barco cae de la cuna de varada en la que lo habían colocado e impacta contra el suelo, produciéndose daños pendientes de valoración. Otro barco que estaba al lado, cayó también siendo posible que el nuestro lo haya “empujado”.
Notificado este segundo siniestro a la compañía, ésta nos vuelve a enviar el mismo perito varios días después, días que el barco pasó tirado en el suelo, ante la lavada de manos de todos (Nauta Sanxenxo y Centro Asegurador). Debido a la complejidad de volver a colocar el barco en su sitio sin producirle más daños, nadie quiere hacerlo, siendo finalmente Nauta Sanxenxo quién lo hace el ¡ 22 de Octubre !, obligada supongo por la imagen penosa que está dando y pretendiendo que paguemos nosotros todo.
Esta es a grandes rasgos la “historieta”, que, como no podía ser de otra manera acabó con la denuncia de los dos barcos implicados en el segundo siniestro (caída de las cunas)en los juzgados (de Cambados, Pontevedra).
Previamente, la compañía de seguros Centro Asegurador (que suerte la nuestra), entró en concurso de acreedores, por lo que tuvimos que “negociar” con el Consorcio de Seguros, que aprovechó para aplicarnos un 20% de “quita” en el primer siniestro (el del toque en las rocas).
El juicio se celebra el 12 de Noviembre de 2007, y se emite sentencia el 10 de Diciembre.
Creo que dicha sentencia es interesante porque arroja luz sobre las responsabilidades de las marinas sobre los barcos varados en las mismas, tema que según pudimos comprobar en el juicio, no acaba de estar muy claro, ya que no existe una disciplina específica en el ordenamiento jurídico que regule la varada.
El meollo de la cuestión, en el que se basó la defensa de los demandados, y donde se aplicó a fondo la juez, fue la calificación jurídica de la relación o contrato que existía entre los propietarios de los dos barcos y el puerto deportivo de Sanxenxo; en particular el día que se produce el accidente.
Los barcos demandantes defendíamos que se trata de un CONTRATO DE DEPÓSITO, mientras que la Marina Sanxenxo y su Aseguradora consideraban su relación con las embarcaciones varadas en sus instalaciones como la propia de un CONTRATO DE ARRENDAMIENTO DE INMUEBLE CONCRETADO EN LA CESIÓN DE USO DE UNA PARCELA.
Dependiendo de que tipo de relación sea la correcta, se derivará a quien corresponde la OBLIGACIÓN DE GUARDA Y CUSTODIA de las embarcaciones.
Nauta Sanxenxo se apoyó en el reglamento de explotación de la marina para defender su tésis; reglamento que no entrega a los usuarios al entrar en puerto, si bien tiene a disposición de cualquiera en sus oficinas. Del articulado del mismo no se llega a concluir si el contrato es de cesión o arrendamiento, teniendo elementos de ambos.
Ya resumiendo, y atendiendo a los hechos acaecidos, con aviso de temporal recibido por la Marina, toma de medidas (evidentemente no suficientes, visto el resultado), por parte del personal de la misma, inexistencia de aviso expreso a los usuarios de dicho aviso de temporal, propiedad y elección del tipo de cuna de varada y colocación por parte del personal de la Marina de las embarcaciones en las mismas, etc…. El Tribunal de decanta por considerar la relación entre las partes como un contrato de depósito, por lo cual las responsabilidades de lo sucedido recaen sobre Nauta Sanxenxo, que deberá abonar los daños producidos en las embarcaciones siniestradas.